Viviendo con el fin en mente | Leamos la Biblia juntas | 1 Pedro 4:7-11

Una de las cosas que más me gustaba cuando niña, era que fueran a buscarme para ir a pasear. Desde que sabía que mi tía o mi madre estaban por llegar, era como si la casa estuviera en toque de queda, era una emoción tan grande que no podía continuar mi tarea o ninguna cosa que estuviera haciendo. Al leer los versículos de hoy, recordé esa actitud de anticipación por la llegada de alguien y me preguntaba si en realidad estoy esperando a Jesús con ese mismo gozo. #leamoslaBibliajuntas.

7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración.

8 Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados.

9 Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones.

10 Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

11 El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.

---1 Pedro 4:7-11---

En los versículos anteriores, Pedro nos enseñaba la importancia de vivir en la voluntad de Dios, desechando el desenfreno de pecado que caracteriza a esta generación y específicamente en el versículo 5 mencionó que un día Cristo juzgará a todos sin excepción y luego en el versículo 6 pudimos ver la asombrosa gracia que reciben aquellos que creen en el Evangelio. ¡Hay vida para aquellos que abandonan el pecado y corren a Cristo!

Pedro continúa hablándonos precisamente de ese día. Mientras es un día de espanto para muchos, para aquella joven que ha abrazado a Cristo será un día glorioso, de hecho será el mejor día de su vida. La emoción de una niña que la hace contar los minutos para escuchar el sonido de la bocina del carro de su mamá que la llevará a tomar un helado, no debe compararse con el gozo y la anticipación por el retorno de Cristo. No olvides que Pedro le está escribiendo a creyentes que están sufriendo a causa de su fe, de manera que la venida de Cristo es la mayor fuente de gozo para ellos.

Pero Pedro nos dice cuál es la actitud con la que debemos esperar, nos enseña cómo canalizar ese gozo que nos produce saber que la venida de Cristo es inminente y segura. Y por supuesto que no es dando vueltas sobre la alfombra ni haciendo dibujitos en una libreta. Estos versículos nos señalan 4 maneras en la que podemos aumentar nuestro gozo y ser animados mientras esperamos a nuestro Salvador.

Sé prudente y sobria para la oración

A lo largo de esta carta Pedro nos recuerda la importancia de cultivar una mente que esté preparada para actuar conforme a la verdad de Dios. Si en una joven creyente sumamos “prudencia y sobriedad” nos dará como resultado una joven con dominio propio sobre sus instintos en público y en privado, que es capaz de disciplinar sus emociones y que no es arrastrada por cualquier pensamiento o pasión pecaminosa. La templanza y la sobriedad son elementos claves para crecer en la oración, ya que una mente desenfrenada y seducida por emociones fuera de control no podrá experimentar la plenitud que se encuentra a los pies de Jesús. Esta chica no se escandalizará con asuntos acerca de la venida de Cristo, sino que podrá ver su vida a la luz de la eternidad.

Sé ferviente en el amor por los demás

Me encanta la palabra ferviente en medio del mandato de amar a los demás, porque nos dice cual es la actitud con la que debemos darnos, con intencionalidad y diligencia. Ese es el tipo de amor que nosotras hemos recibido, un amor que se desprendió de su trono para mostrarnos con hechos su fervor, un amor que sufrió hasta lo sumo y que cubrió cada uno de nuestros pecados. Ese es el amor que necesitamos dar, un amor decidido, un amor que se esfuerza, un amor que sale de su zona de confort y que perdona, no uno ni dos faltas, si no una multitud de ellas.

Practica la hospitalidad

La hospitalidad es una manera de práctica de poner a funcionar el amor, la vemos en todas las escrituras y es una oportunidad de mostrar con hechos el amor en el mismo nido de mi hogar. Quizás puedes pensar que al ser una joven que vives con tus padres no tienes que atender a este llamado en esta etapa de tu vida, pero la realidad es que tienes incontables oportunidades de mostrar hospitalidad a los invitados de tus padres, al ayudarles a limpiar la casa, al dar una mano en la cocina o simplemente lavando sábanas. Puedes pedirle a tus padres que te permitan invitar a tus amigos a la casa a estudiar o a algunas personas de tu comunidad para presentarles el Evangelio. Hay muchas maneras en las que puedes servir a los que te rodean de esta manera, pero recuerda que Pedro nos llama a hacerlo sin murmuraciones, así que deja atrás esa actitud quejosa y reemplazalo por gozo porque servir de esta manera es un gran privilegio.

Usa tus dones

Dios nos ha capacitado para servir a los demás a través de los dones que nos ha dado y Pedro nos anima a usarlo para el beneficio de otros, recordando que han sido otorgados por Dios de forma que no debe haber en nuestros corazones envidias, ni celos ni contiendas. Todo lo contrario nos llama a administrarlos sabiamente para la gloria de Dios.

Glorifica a Dios en todo

El propósito de estas recomendaciones es que en todo podamos mostrar al mundo el carácter del Salvador que esperamos. Que todos puedan ver nuestras buenas obras y glorifiquen a aquel cuyo regreso es seguro. ¡Así que adelante! ¡Disponte a dar a conocer la hermosa esperanza que aguarda tu corazón!

Reflexionemos

¿Esperas con ansias la venida de Cristo?

¿Cómo está tu vida a la luz de estos mandatos?

¿Cómo te anima el saber que en Cristo puedes encontrar la gracia que necesitas para vivir de esta manera?

¿Cómo estos versículos te invitan a pedir perdón o dar gracias?

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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