¡Dad gracias!

Ciertamente estamos en medio de tiempos difíciles, y si le agregamos lo inusual que ha sido este año se vuelve más difícil. Es por eso que cuando leo esta frase dad gracias en la palabra de Dios algo hace ruido en mi corazón y me lleva a pensar en ello. En una búsqueda rápida en las Escrituras me maravilla el ver que es un mandato que se repite desde el antiguo testamento hasta el nuevo. No es mi intención hacer un estudio exhaustivo, sino más bien revisar algunas de las circunstancias en las que encontramos este mandato de dar gracias. 

Por alguna razón en nuestra naturaleza nos es difícil dar gracias a Dios cuando las cosas no están saliendo bien, o cuando no podemos ver la solución a un problema con el que estamos lidiando. En esos momentos muchas veces lo que nos gobierna es el temor, la duda, la falta de fe o sencillamente nuestro deseo de control, pero lo que sea que nos esté controlando en esos momentos refleja la verdadera realidad de nuestro corazón. 

Hay una conexión entre el conocimiento del carácter de Dios y la forma en que reaccionamos antes las circunstancias. Quizás este año tenías muchos planes, expectativas, proyectos que sencillamente no pudieron llevarse a cabo, o quizás llegaron cambios en tu vida que no esperabas. ¿Cómo reaccionaste ante ellos? ¿Diste gracias a Dios por ellos? ¿Sigues luchando contra las circunstancias adversas? Sea cual sea el lugar donde te encuentres hoy, te invito a orar y encontrar razones para dar gracias a Dios en medio de esa situación… aunque te resulte difícil. 

La «quejabanza»

Leyendo sobre el dar gracias me encontré este término que me produjo risa al principio pero luego al verlo en mi propia vida ya no resultó tan gracioso, sino que más bien me produjo tristeza y me llevó a reflexionar. La Palabra de Dios nos llama a una vida de alabanza pero nosotros pasamos más tiempo en la quejabanza: Queja y alabanza. Un poco de cada una. Alabamos cuando todo sale bien, pero al menor importunio nos quejamos y nos comportamos como si no conociéramos al Dios que todo lo puede.

Dando siempre gracias por todo a Dios y Padre.- Efesios 5:20

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Thessalonians 5:18

Si esta es la voluntad de Dios para nosotros, cuando actuamos, vivimos o hablamos de manera contraria a esto, entonces estamos desobedeciendo a Dios y por ende el mensaje que enviamos al mundo no es nada diferente. Terminamos luciendo más como el mundo de las tinieblas que reflejando el reino de la luz. 

Si haces una reflexión el día de hoy sobre tu vida en estos últimos 11 meses ¿qué puedes encontrar? ¿Hay queja? ¿Alabanza? ¿Acaso tienes una actitud de quejabanza? 

Una gratitud que se expresa

El tema del gozo en la vida del apóstol Pablo es algo bien conocido por muchas de nosotras. Resulta interesante que Pablo no solamente la expresaba en relación con sus circunstancias sino también hacia los demás. Independientemente de la exhortación que les estaba dando a las iglesias, Pablo agradecía a Dios, a los hermanos que le ayudaban y a las iglesias en general. Dios es el último responsable de las dádivas que recibimos, pero nuestra gratitud hacia los instrumentos que Él usa para bendecirnos es importante.

Una vida de gratitud no debe verse condicionada por las circunstancias sino por Aquel quien controla las circunstancias. Es por esto que en todo tiempo estamos llamadas a alabar. La oración no solo cambia a la gente y las situaciones, sino que también la alabanza tiene un efecto particular. Han habido ocasiones en mi vida cuando las situaciones que me rodean no han sido dignas de alabanza ante mis ojos pero el poder cantar al Señor me ayuda a calmar mi corazón y enfocar mis ojos en donde deben de estar: en el carácter inmutable de nuestro Señor. 

Es en esos momentos donde las cosas no están como quisiéramos cuando nuestros corazones se inclinan muchas veces a creer en las mentiras de nuestro corazón engañoso, a dudar de la bondad de Dios y olvidar Sus promesas para nuestras vidas que están en Su palabra. 

Si tú, al igual que yo, has estado luchando o estás luchando para poder dar gracias a Dios en este día, te animo a que medites en los siguientes versículos: 

Dad gracias en todo.- 1 Tesalonicenses 5:18

Que la paz de Cristo reine en sus corazones, a la cual en verdad fueron llamados en un solo cuerpo; y sean agradecidos.- Colosenses 3:15 

Den gracias al Señor, porque Él es bueno; Porque para siempre es Su misericordia.- Salmo 118:1

Si quieres profundizar en el tema aquí te comparto otras entradas del blog que te ayudarán: 

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Yamell Jaramillo

Yamell Jaramillo

Yamell es originaria de la República Dominicana, actualmente vive en la ciudad de Bogotá, Colombia. Ama la palabra de Dios, es firme en sus convicciones y vive apasionadamente la vida cristiana. Procura la prudencia, la sobriedad y la modestia, anhelando ser como la mujer de Proverbios 31.

Tiene un especial cuidado por aquellos a su alrededor y, por la gracia de Dios, su corazón está siempre presto a discipular y aconsejar a las mujeres de su entorno. Junto a su esposo Omar, estudia la Palabra, vive el señorío de Cristo, enseña el sabio consejo de Dios a otros y disfruta las bondades de la vida.

Actualmente es la encargada de contenido y de proyectos especiales en Aviva Nuestros Corazones.

Únete a la conversación