Aviva Nuestros Corazones Podcast

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Confiando en el Príncipe de Paz

Carmen Espaillat: Cuando Isaías anunció el nacimiento de Jesús, él profetizó que Cristo sería llamado el “Príncipe de Paz”. Hoy está con nosotras Bárbara Rainey.

Bárbara Rainey: Creo que es algo muy significativo, y creo que es porque Dios conoce qué tan desesperadas estamos por recibir esa paz. Él sabe, mejor que nosotras, que tan quebrantadas y desesperadas estamos, qué tan solas estamos, y cuánto necesitamos de su paz.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi amiga Bárbara Rainey. Su esposo Dennis y ella son cofundadores de “Vida en Familia” y muchas de ustedes han escuchado “Vida en Familia Hoy” en una estación de radio o vía internet. Ellos han realizado una obra maravillosa y tienen disponibles recursos que ayudan a fortalecer las familias en cada etapa de la vida: matrimonios, hijos, nietos…

Bárbara, es una alegría, tenerte aquí con nosotras en Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por acompañarnos.

Bárbara: Muchísimas gracias, estoy contenta de estar aquí.

Nancy: Hemos estado hablando sobre las vacaciones y “los días de celebración” o días festivos. Estamos en la búsqueda de que sean días de santidad. Para que no quedemos atrapadas en el caos, en el que se convierten estos días dentro de nuestra cultura y para que al finalizar diciembre no estemos todas estresadas, endeudas y deprimidas.

Queremos ayudar a nuestras oyentes.

Varios años atrás yo decía que le había declarado la guerra al estrés de estos días y las fiestas de fin de año (que no lo he logrado) pero he sido muy intencional en los años recientes, eliminando cosas que no son esenciales. Solo quiero simplificarme, simplificarme y simplificarme. Tal vez estoy envejeciendo. ¡Estamos envejeciendo!

Bárbara: Bueno, eso es parte del todo. Creo que hemos adquirido esa sabiduría que nos permite ver que no todo es importante.

Nancy: Por años yo organizaba un buen programa para enviar las tarjetas de Navidad. Disfruto el recibir tarjetas en Navidad y especialmente las que tienen noticias sobre familiares o en general.

Hace unos años que dejé de enviar tarjetas de Navidad. Con esto no estoy criticando, ni diciendo que estén mal, aún amo a mis amigos, pero he puesto más énfasis en el día de Acción de Gracias, y menos en las actividades relacionadas con la Navidad. Y me digo a mi misma, “Las haré solamente para las actividades más significativas y que me ayuden a enfocarme en los demás y en lo que realmente importa”.

Y recuerdo el primer año que no hice las tarjetas. Probablemente a nadie le hizo falta recibir una tarjeta de mi parte, pero yo sentía que estaba haciendo algo malo.

Bárbara: Y estoy segura que te sentiste extraña.

Nancy: Me sentí como si eso fuera sacrosanto, como si el mundo fuera a desmoronarse si yo no enviaba esas tarjetas de Navidad. Bueno, nadie me dijo que le hicieron falta. Pero estoy disfrutando más de esta temporada, y tendré más tiempo para trabajar en el ministerio. Ahora tomo un espacio en las cuatro semanas antes de Navidad para leer algún material sobre los días de Adviento. Y hay excelentes libros sobre ese tema.

Durante la última Navidad recibí a una familia de seis en casa, con cuatro niños pequeños. Hicimos algunas actividades en la tarde como, encender velas y poner la corona de Adviento. Fue difícil ya que los pequeñitos eran muy inquietos. Y fue complicado, pero a la vez dulce. Pero estaba invirtiendo mi tiempo en sus corazones y en conseguir sintonizar mi propio corazón con “Venid y adoremos”, que es donde queríamos enfocarnos.

Bárbara: Así es. Con frecuencia y sin darnos cuenta, cedemos a la presión del mundo para hacer compras. Sin darnos cuenta, nuestra conducta al comprar, está bajo la influencia de la cultura de este tiempo y se requiere de un esfuerzo para no hacerlo más. Debemos detenernos y reflexionar: "¿Qué estoy haciendo? ¿A quién estoy escuchando? ¿Cómo quiero que sean éstas fiestas de Acción de Gracias, Navidad y otras celebraciones en mi casa? Por qué no tengo control sobre eso. Yo no tengo que hacer todo lo que hacen los demás. No tengo que enviarle regalos a todos los que conozco.

Nancy: O usar cada idea que veas en Pinterest.

Bárbara: Eso es, así como dijiste acerca de las tarjetas de Navidad: “Yo no tengo que hacer eso”.

Recientemente he pensado, que gastamos una gran cantidad de dinero en cosas que irán directamente a la basura. Pero cuando nos detenemos a meditar, es como si entráramos en razón y nos preguntáramos de verdad: ¿Entonces, por qué estoy haciendo esto?

Así que es bueno para nosotras parar y pensar objetivamente. Hacer una pausa y preguntarnos: “¿A quién estoy escuchando? ¿De donde estoy adoptando mis actitudes? ¿Qué es más importante, y dónde quiere Dios que me enfoque?

Hacer de las celebraciones, días significativos, es el propósito de lo que estamos hablando. Cuando decimos “días significativos”, lo expresamos en un sentido espiritual. Queremos decir que no sean con decoración, adornos y cosas del mundo, que están disponibles en las tiendas y que realmente no tienen nada que ver con lo que es realmente importante: la historia de Cristo, porque de eso se trata la Navidad.

Nancy: Y que tenga el verdadero enfoque, que sea Cristocéntrico primero que todo—. Sabes Bárbara, mientras estamos hablando viene a mi mente mi padre, que ya no está con nosotras hace treinta cuatro años. Pero recuerdo las mañanas del Día de Acción de Gracias, y no recuerdo bien si en Navidad también, él llamaba a algunas viudas y les hacía saber que estábamos pendientes de ellas como familia y las motivábamos.

Y no lo hago todos los años, pero he imitado hacer ese gesto, y siempre trato de hacer unas llamadas antes del Día de Acción de Gracias a personas que tal vez hayan perdido a alguien ese año, o personas que pueden estar sufriendo, solo para orar por ellas o compartirles la Palabra de Dios. No me tomo horas haciéndolo, pero es una forma de morir a mí misma y de pensar en los demás.

Y ahora que recuerdo, ¿podrías compartirnos la forma en que enseñabas a tus hijos acerca de los regalos de Navidad? ¿Hiciste algo especial con eso?

Bárbara: Sí, así es. No era algo tan sofisticado, pero recuerdo cuando mis hermanos y yo tomábamos un catálogo de una tienda grande de departamentos del correo, y buscábamos las cosas que queríamos.

Nancy: Ahora no solo es ese catálogo ¿verdad? Ahora hay miles de catálogos.

Bárbara: Ya no recibimos ese catálogo, pero en su lugar hay múltiples catálogos. Nos concentrábamos por horas para seleccionar lo que queríamos para Navidad. Cuando me convertí en madre, pensé, “Yo no quiero que mis hijos pasen horas cavilando “¿Qué me pueden dar Mamá y Papá?” o ¿Qué me puede traer Santa Claus? o quien sea. Quiero que piensen en dar, porque la verdad sobre la Navidad es que es un tiempo para dar.

Nancy: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que dió…” (Juan 3:16)

Bárbara: He pensado en ese versículo, exactamente. No es un versículo que típicamente asociamos a la Navidad, pero de eso se trata la Navidad. Celebramos la Navidad por el regalo de Cristo. Nos entregamos regalos unos a otros para recordar el regalo de Cristo. Así que en nuestra familia, Dennis y yo hemos tomado una decisión consciente de que queremos enseñarles a nuestros hijos a dar, más que a recibir.

Así que durante todo el mes de diciembre, les ayudaba cuando eran pequeños o incluso adolescentes, a concentrarse en qué comprarían para otra persona, o que querían regalarles a sus abuelos, o a cuál persona de la escuela le regalarían. Sobre todo les hacía énfasis en “¿Qué quieres dar?” “¿Qué quieres dejar dicho con ese regalo?”

En mi familia las mañanas de Navidad eran diferentes. En vez de reunirnos todos a ver qué regalos tenían nuestros nombres, nos acercábamos a la sala, y todos nos reuníamos a mirar debajo del árbol los regalos que habíamos dispuesto para alguien más.

Así que cada uno de nosotros, Dennis, mis seis hijos y yo, nos sentábamos alrededor de la sala, cerca de la pila de regalos que todos preparamos. Tomábamos turnos, uno a uno, y esperábamos que cada quien abriera sus regalos. Así que cuando mis hijos veían todos los obsequios se emocionaban porque no sabían a quién entregar primero sus presentes.

Se peleaban por el turno, y elegían el regalo que no podían esperar más para ser entregado. Y caminaban hacia alguno de sus hermanos y le decían “Esto es lo que tengo para ti” y ese hermano o hermana abría su regalo. Y luego era su turno de decir “¿Qué quiero entregar?” y “¿A quién quiero darle su regalo?”

Así que nuestra celebración de entregar obsequios usualmente duraba hasta la una de la tarde, porque nos concentramos en el dador y a quien quería entregar el presente. Esos obsequios eran comprados o hechos con mucha dedicación para cada persona.

Cuando todos están esperando solo recibir, se pierde mucho del significado. Pero cuando nos concentramos en dar y en el acto de dar, en el proceso de dar, entonces estamos más enfocados en el verdadero significado. Nos concentramos en la relación y en el amor que nos tenemos los unos con los otros.

A veces hacíamos una pausa a las nueve o diez de la mañana a desayunar y luego continuábamos con la entrega de los presentes.

De esa forma el día era más significativo para nosotros como familia, ya que nos concentrábamos en entregar regalos a otros y no en lo que recibiríamos.

Nancy: Y me encanta eso, al cambiar el enfoque, cambió la perspectiva.

Bárbara: No costaba dinero, no costaba mucho esfuerzo. Solo se trataba de ser intencional, para ayudar a nuestros hijos a salir del enfoque en sí mismos y a pensar en el verdadero significado de la Navidad.

Nancy: Me encanta eso Bárbara. Como el enfoque de Dios, fue entregarnos el mejor regalo que tenía y que podía entregar, que es Su Hijo Jesús. Has desarrollado unos recursos maravillosos que pueden ayudar a las familias a concentrarse en quién es Jesús, qué vino hacer y por qué vino. Y hemos estado hablando de eso esta semana. Sé que el Día de Acción de Gracias pasó hace algunas semanas, pero nuestra intención es considerar cómo podemos devolverle a estas celebraciones la idea original con la que fueron creadas y que vuelvan a ser Cristocéntricas. Hacer una celebración santa, mientras anticipamos el adviento, la llegada de Jesús a esta tierra.

En realidad estamos justo en el momento para pensar en esto. Como hemos dicho, el mundo lo piensa durante todo el año. Las tiendas están llenas de adornos navideños con meses de antelación. Este es el momento en que empiezo a escuchar música de Navidad en mi casa y no quiero imponer a nadie ésta costumbre, pero yo quiero que la música de Navidad esté centrada en Cristo.

Me encantan los villancicos. Personalmente no me gusta escuchar a “Frosty el hombre de nieve” o “Cascabel, (Rodolfo, el reno)”. No quiero decir que tengan algo de malo, pero hay tantos villancicos hermosos de diferentes estilos. Tengo algunos en mi teléfono y los escucho con los altavoces en mi casa casi durante todo el mes. Tratando de enfocar mi corazón en quién es Cristo, y adorarlo a Él. Esa música me permite hacer eso en mi casa.

Bárbara: Estoy de acuerdo.

Nancy: Bárbara, nos has ayudado a concentrarnos en el nombre de Jesús, y eso es algo muy significativo para mí, porque he estado enseñando y desarrollado toda una nueva serie de Aviva Nuestros Corazones que se titula “La maravilla de Su nombre”. Esperamos poder transmitirla pronto en Aviva Nuestros Corazones.

Y tú has creado toda una serie de adornos. Son adornos que se pueden colgar en el árbol de Navidad o en diferentes lugares alrededor de la casa si no tienes árbol. Son siete nombres de Jesús relacionados con su nacimiento y con la Navidad. Hemos hablado de eso en los últimos días, y si no has escuchado los programas los puedes escuchar en nuestro sitio web.

Y hoy quiero enfocarme en un nombre en particular y lo tienes en uno de tus adornos, es el nombre “Príncipe de Paz”. Viene con una pequeña tarjeta que nos cuenta la historia detrás del significado de su nombre.

Y me encanta ese nombre, me gustan todos, pero en especial el de “Príncipe de Paz”. Pienso que la paz es algo muy escaso en este mundo. Observamos todas esas guerras y conflictos en el mundo. Nuestras familias necesitan paz, nuestros corazones necesitan paz, y si hay un mes donde tenemos falta de paz es en el ajetreo de este mes de diciembre.

Pero, ¿Qué significa conocer a Jesús como el Príncipe de Paz? ¿Cómo nos traerá la paz? ¿Por qué es un nombre en el que queremos concentramos en esta época?

Bárbara: Creo que es muy interesante el hecho de que cuando Dios predijo el nacimiento de su hijo, Él mencionó cuatro nombres en el libro de Isaías. Uno de ellos es “Príncipe de Paz”. Si pensamos en todos los nombres por los cuales conocemos a Jesús, este es uno de los cuatros que él usó para identificarse y hacernos saber que esto es lo que está por venir.

Es muy significativo y creo que es porque Dios conoce cuán desesperadamente necesitamos la paz. Él sabe mucho mejor: que tan quebrantadas estamos, lo desesperadas que vivimos, la soledad que sentimos, y cuanto necesitamos de su paz. Así que es uno de los nombres de Jesús. Él vino a la tierra para convertirse en el “Príncipe de Paz”.

No solo nosotras como adultas necesitamos su paz, sino incluso los niños necesitan de su paz. Como madre, me molesta mucho cuando nuestros hijos atraviesan por dificultades en su vida, como cuando alguien se burla de ellos o les hace algo malo en la escuela.

Recuerdo que una de mis hijas, cada vez que veía las noticias, (era una niña muy sensible)… y cuando informaban sobre un accidente de carro o una guerra en el noticiero, ella empezaba a llorar. Esa niña, mi hija, necesitaba al “Príncipe de Paz”. Así que es maravilloso que durante las fiestas de Navidad podamos concentrarnos en los nombres de Jesús presentados en Lucas 2 e Isaías, con el anuncio de la venida de Jesús, y porque esos nombres son muy importantes para nosotras. Nos ayudan a conocerlo, y cuando nosotras le conocemos, no solo nos lleva a adorarlo, además podemos experimentar algo de lo que Él nos vino a ofrecer, mediante la comprensión de quién es Él.

Nancy: Constantemente buscamos paz en otros lugares.

Bárbara: Así es, buscamos paz en las relaciones.

Nancy: Buscamos paz en las cosas, reuniones, en la comida, en las compras. Y mientras más buscamos satisfacer, con cosas del mundo esas necesidades internas de nuestra alma, más estresadas e insatisfechas nos sentimos. Parte del mensaje de la Navidad es que Cristo vino a redimirnos de nosotras mismas y de este mundo para ofrecernos el descanso y la satisfacción que no podemos conseguir en otra parte.

Así que no es que Él sea una linda opción para nuestra vida, Él es el “Príncipe de Paz”, el supremo único dador de verdadera paz.

Bárbara: Así es. Creo que hasta los que no conocen a Cristo, anhelan al Príncipe de Paz en Navidad. Incluso se pueden escuchar villancicos en tiendas que no son cristianas. Creo que intuitivamente, todos estamos quebrantados, todos sabemos que estamos perdidos. Millones de personas nunca lo admitirían, pero anhelamos al Príncipe de Paz, porque sabemos cuán grande es nuestra necesidad.

Creo que nos sentimos así de una manera más fuerte en Navidad, que en cualquier otra época del año. Sabemos que es lo que ofrece la Navidad. Sabemos que por eso que vino Cristo y que somos incapaces de encontrar la paz por nuestra propia cuenta.

Cuando aprendemos sobre Su nombre, y asimilamos más sobre quién es Él y qué nos ofrece, podemos experimentar esa paz que solo Él nos puede dar.

Nancy: Amén. El adorno del “Príncipe de Paz”, es hermoso y resplandeciente, como el oro. Lo utilicé en mi casa por primera vez en la última Navidad. Y había una familia viviendo en mi hogar, y nos divertíamos con los niños, yendo al árbol y viendo los adornos y hablando sobre ellos. Y en el paquete donde viene el set completo pueden encontrar un folleto que pueden usar para leer o explicarles a sus hijos el significado bíblico de cada nombre.

También incluye algunas historias, de la tradición y significado de los nombres. Me parece interesante que donde viene el nombre “Príncipe de Paz” contiene la maravillosa historia acerca del himno "Estoy bien con mi Dios”, sé que muchas conocen la historia, pero nunca me canso de escucharla.

Bárbara: Yo tampoco me canso.

Nancy: Bárbara, ¿nos podrías contar cómo se compuso ese himno, y cómo nos recuerda y nos señala al Príncipe de Paz?

Bárbara: Incluí esa historia por varios motivos. Primero porque es mi himno favorito de todos los tiempos. También era el himno preferido de mi padre. El murió hace dos años y lo cantamos en su servicio memorial. Es el himno con las palabras que todos necesitamos escuchar.

Nancy:Estoy bien con mi Dios” empieza diciendo, “De paz inundada mi senda esté…”

Bárbara: "o cúbrala un mar de aflicción…"

Nancy: Y algunas de nuestras oyentes probablemente estén experimentando, ahora mismo un mar de aflicción.

Bárbara: Conocí la verdad de esta historia cuando enseñaba a mis hijos en casa. La descubrí y mi vida se transformó. Es acerca de un hombre de Chicago llamado Horacio Spafford. Su familia y él estaban preparando un viaje a Inglaterra. Y por alguna razón, a último momento, él no pudo acompañarlos. Las envió en un barco a través del Atlántico, ya que era el transporte que se utilizaba en esos tiempos, pues no había aviones.

De manera que su esposa y sus cuatro hijas abordaron el barco y se fueron sin él, mientras él atendería unos asuntos de trabajo y luego tomaría el barco siguiente. Durante el viaje, cuando el barco en el que viajaba su familia se acercaba a la costa de Inglaterra, se encontró con una fuerte tormenta que lo destrozó en dos y se hundió rápidamente. Sus hijas se ahogaron, y su esposa fue salvada a último momento siendo la muestra de la soberanía de Dios. Ella se sostuvo aferrada a un pedazo de madera que soportó su peso, y pudo ser rescatada. Luego le enviaron un telegrama a Horacio anunciándole la muerte de sus hijas y que su esposa había sobrevivido. Así que él tomó un barco de inmediato y cruzó el Océano Atlántico, cuando la nave atravesó por donde había ocurrido el accidente, se paró y mirando al mar terminó de escribir los versos de esta canción que llegaron a él en ese momento.

Pónganse en sus zapatos, como padres, y piensen lo que debió haber sentido al estar parado sobre la cubierta del barco, ahí junto a la barandilla, viendo el mar donde sabes que tus cuatro hermosas hijas, y amadas se ahogaron. ¡Qué pena, qué angustia, qué dolor! Y así escribió, "La tristeza como olas del mar”, pues debió estar tan angustiado.

Y sin embargo escribió estas palabras “De paz inundada mi senda esté…”. Ese tipo de paz solo puede venir del Príncipe de Paz. Ese tipo de paz no es humana. No es natural, no podemos alcanzarla por nosotras mismas. Es un regalo que solo es dado por la gracia de Dios, por el Príncipe de Paz.

Nancy: Ser capaz en un momento así de decir "Tengo paz en mi ser”, es asombroso.

Bárbara: Es asombroso. Incluí la historia, porque pienso que nos habla a todas nosotras.

En el momento que aprendemos acerca de Jesús como el “Príncipe de Paz”, y recordamos ese nombre en particular durante el tiempo de Navidad, cuando la vida va tan rápido, estamos estresadas, cansadas y todo es una locura: podemos recordar “Esto es acerca de Jesús”. Es acerca del Príncipe de Paz, y ha venido a ofrecerme esa paz. Debo tomar parte de su paz. Necesito recibir ese regalo que ha traído para mi vida. Puedo obtener esa paz si me enfoco en Él en este tiempo y recibo la paz que él ha venido a ofrecer.

Nancy: Tu familia puede recibir esa paz. Esto no significa que todo marchará bien, y que no habrá ningún dolor o angustia. Este hombre, Horacio Spafford, batalló con un gran dolor en su vida.

Bárbara: Absolutamente. Pero tuvo paz. Si obtuvo paz en medio de la pérdida de sus cuatro hijas, entonces yo podré tener esa paz también en medio de mi circunstancia.

Nancy: Pero si no nos estamos concentrando en Cristo, seremos objeto de esas tormentas, y esas olas nos hundirán. Sé que durante los días de las próximas celebraciones muchas somos atrapadas por esas olas. Hay mucho dolor, familias conflictivas, relaciones dañadas, retos financieros, y es un tiempo de mucho estrés.

Hay tantas cosas que tienes que hacer o lugares dónde ir. Mi oración para nuestras oyentes es que estas próximas semanas, entre hoy y las fiestas de Navidad, sean alegres, llenas de fe, que sean Cristocéntricas, y que estén llenas de paz, que nuestros ojos solo estén puestos en Jesús que es el “Príncipe de Paz”.

Mi oración es que aquellas que tengan familias con hijos o nietos aprovechen esta oportunidad para mostrarles aún más la persona de Jesús. Fijar nuestros ojos en Cristo. Considerarlo a Él. Concentrarnos en Él. Cantar alabanzas sobre Él. Y aprovechar los recursos que tengas a la mano.

En cada lugar donde nos encontremos, hay diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance, quizás cosas que podemos desarrollar aun en nuestros propios hogares con nuestras familias y nuestros hijos, que nos apunten a Cristo, que nos lleven a recordar a Jesús a través de Sus nombres, o a través de actividades que nos enfoquen en Él, ya sea en tu casa, alrededor de tu mesa o de tu árbol o en cualquier otro lugar.

Carmen: Qué hermosa forma de dar significado a fechas especiales como estas. Gracias Nancy y Bárbara por ayudarnos a devolver el significado a este tiempo de una forma tan práctica.

Muchas gracias Bárbara, por ayudarnos a fijar nuestros ojos y corazones en Jesús durante la temporada de fiestas. Yo estoy segura que sus corazones y el mío desean para nuestras oyentes una temporada santa y llena de la paz de Jesucristo.

Bárbara: Estoy de acuerdo en eso. Ese es nuestro reto, es para eso que Dios desea que celebremos las fiestas, para salir de nuestras vidas ajetreadas y nos concentremos en Él.

Carmen: Mañana, Nancy inicia una serie especial que nos llevará hasta el día de Navidad. Lucas nos cuenta acerca de un personaje de la historia de Navidad que usualmente no recibe mucha atención. La anciana Ana le dió la bienvenida a Jesús y tiene mucho que enseñarnos en nuestros días. Acompaña a Nancy mientras ella nos lleva por un estudio de la vida de esta fiel mujer de Dios.

Te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Mi Príncipe de Paz, Divanna Vannell, Conmigo Estás ℗ 2013 Kero Music

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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