Sus últimas palabras: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».
Sus últimas palabras: «¡Consumado es!»
Sus últimas palabras: «Tengo sed»
Sus últimas palabras: «Padre, en tus manos encomiendo Mi espíritu»
Alguien perfecto: la perfección moral de Cristo
10 cosas que no hizo Jesús
El sacrificio que nos dio libertad para siempre